CARTILLA
PLANTACIÓN de ÁRBOLES
Esta cartilla tiene como objeto difundir algunas
consideraciones generales sobre forestación, y las tareas que deben realizarse
para la implantación de árboles en la llanura Pampeana.
No abarca grandes plantaciones, o especies poco comunes, o
plantaciones en zonas con problemas. En estos casos y ante la duda lo más
aconsejable es la concurrencia de uno o más especialistas (Ingeniero Agrónomo o
forestal), para resolver los problemas bio-ecológicos,
y/o de un paisajista para proyectar en forma interdisciplinaria el diseño del
área y las tareas a lo largo del tiempo.
De las especies:
Se recomienda forestar con distintas especies (la mayor
cantidad posible), pero en grupos, sectores o hileras de la misma especie, esto
disminuye el riesgo de difusión masiva de enfermedades y permite distribuir
mejor las tareas de mantenimiento.
Además se crea un ambiente paisajístico similar a los grupos existentes
en la naturaleza, y permite tener una sensación de mayor contacto con la
naturaleza.
En parques, plazas, o espacios grandes abiertos es
conveniente colocar los árboles perennifolios al Sur. Los árboles a colocar en
el Este y el Oeste deben ser
tempranamente caducifolios, para que las hojas se caigan al comenzar el otoño;
y seleccionar aquellas especies o variedades en que la caída sea rápida y
masiva, lo que permite la insolación del estrato bajo (césped), propiedades y
veredas. El microclima de estos lugares se puede mejorar
aún más con un estrato bajo de arbustos densos que reduzcan el paso del viento
en invierno, este estrato bajo debe colocarse al norte de los grandes árboles y
mantenerse bajo con despuntes periódicos. La separación entre los ejemplares
y/o las hileras debe permitir el correcto desplazamiento y maniobra de la
maquinaria usada en el lugar para cortar el pasto.
En lugares de tendidos aéreos o elevada circulación
vehicular, se deberán implantar especies cuyo tamaño definitivo esté acorde con
el espacio asignado, a veces el porte de algunos ejemplares puede ser diseñado
durante las podas de formación en vivero, pero en la mayoría de los casos
cuando se plantan ejemplares que exceden el espacio en el que fueron
confinados, se generan conflictos que obligan a
tareas periódicas y costosas de mantenimiento o a su reposición con
especies mas adecuadas. Ver Tabla Nº 1
Allí donde hay
problemas de viento (cerca de grandes edificios o lugares donde las
construcciones encajonan los torbellinos deben colocarse especies resistentes
al viento tanto por su flexibilidad como por su estructura y tipo de hojas y
extremarse las medidas de tutorado, trabajos adicionales de conducción de
raíces tractoras de sostén pueden realizarse Ver Fig. Nº 4
Para realizar la plantación se recomienda:
1. Hacer el pozo unas semanas antes de la plantación, y
dejarlo abierto para permitir la aireación del suelo, (la oxidación de la
materia orgánica) y eliminar algunos patógenos (con las heladas o los rayos
directos del sol); el tamaño mínimo de 1,50 m de lado por 0,50 m de profundidad
en el centro, con forma de palangana o sombrero mejicano al revés (Ver Fig. Nº
1ª), para que las raíces del ejemplar a trasplantar entren sin doblarse,
cómodamente y los primeros centímetros a la redonda estén esponjosos y fáciles
de ser colonizados por la raíz del nuevo árbol . Para
ello señalar el lugar con cintas periféricas advertidoras
y cubrirlos con pallet de madera en desuso.
2. Mezclar la tierra negra superficial con material
esponjoso, orgánico ya degradado (compost) o resaca
por partes iguales, agregarle 150 gramos
de hueso molido por pozo, y se saca la tierra colorada de abajo (horizonte C) y
la contigua a ésta (negra arcillosa B textural),
ambas deben descartarse, sólo se conserva la tierra negra superficial
(horizonte A) y se repone el resto con la mezcla anterior. También pueden
usarse enmiendas orgánicas como mantillo, hoja de pino o pinocha, o restos de
madera como corteza de árboles, viruta gruesa o astillas llamadas “chips”.
Estos materiales permiten un mejor uso del agua por parte de la planta, un
espacio de poros más grandes y mayor agua “útil”. Luego del período de
implantación (unos 30 a 60 días), cuando
se han regenerado las raíces rotas, y en época de crecimiento, se puede
fertilizar con fertilizantes químicos: Fosfato diamónico,
Triple 15, Nitrofoska, etc. provistos de N y P en grandes
cantidades que permiten un “arranque” rápido del árbol. Las cantidades a
utilizar varían con el tamaño, la especie y la época, pero 100 gramos por árbol
o 50 gramos para los arbustos es una cantidad adecuada. Se debe cuidar que las
enmiendas orgánicas sean sanas, si no se sabe su procedencia deben ser
previamente esterilizadas y las virutas gruesas y restos como los “chips” deben
ser de maderas que no contengan sustancias biocidas o
alelopáticas (taninos etc.) ni provengan de ramas o
ejemplares secos o enfermos,
3. Procurar no tomar las plantas en contenedor o con pan de
tierra del tronco Sobre todo cuando son muy chicas las plantas y grande el peso
del sustrato), ya que se producen movimientos que comprometen el pan y el sistema
radicular, tomarlas de abajo y con sumo cuidado para que no se rajen los panes
o cepellones. Cuando se va a plantar extraer el contenedor aunque sea degradable (algunos piensan que los envueltos en hojas
o en latas finas que se pudren u oxidan no acarrean problemas), esta barrera en
los primeros tiempos retarda el acceso de las raíces al suelo firme las orienta
en forma circular (con lo que se pueden producir luego de muchos años problemas
de ahorcamiento y caída), pero por sobre todas la cosas debemos abrirlos para
ver el estado y ubicación de las raíces lo que nos permitirá una correcta
colocación en el pozo (con las raíces mas grandes al sur)
4. Medir cómo queda la planta dentro del pozo, el cuello
(parte donde se encuentra el tronco con la raíz) tiene que quedar a nivel del
suelo; en caso que el pozo sea poco profundo hay que cavar más (debajo del pan
o raíces debe quedar un volumen equivalente de tierra floja); en caso que el
pozo sea demasiado profundo, hay que rellenarlo un poco con compost
mezclado por partes iguales con tierra, para facilitar el drenaje. Clavar el
tutor al sur del pozo en la tierra firme. Ver Fig. Nº 1a
Tener en cuenta que el suelo en muchos casos está debajo del
contrapiso de solados y veredas. En suelos muy
arcillosos o con probabilidades de napas muy altas es
conveniente plantar los ejemplares sobre montículos de taludes suaves y de
hasta un metro de altura, construídos con la tierra
removida del lugar debajo de la plantación y compost,
Fig. Nº 1b
5. Acomodar el árbol en el centro del pozo (al N de la
estaca), o en el lugar que deba ir para mantener o mejorar la alineación o
perspectiva; rellenar 20 a 30 cm con tierra de la mezcla (2) y compactar con
los dedos o levemente con el pie.
6. Rellenar el pozo con el resto de la mezcla preparada,
tratando de construir en la superficie un aro de 10 x 10 cm. de profundidad a
un metro del tronco, para acelerar las tareas de riego (acumulando agua allí
que luego drena lentamente hacia abajo y el centro).
7. Atar la planta contra el tutor con una (o dos ataduras si
hiciera falta) ver detalle de la atadura. Es muy importante que el ejemplar no
sea movido, sobre todo cuando el trasplante es a raíz desnuda, pequeños
movimientos de las raíces rompen los pelos y raíces nuevas que se están comenzando
a desarrollar.
8. Regar de modo que la tierra superficial no se compacte
regar lentamente con agua "dulce" hasta el llenando de la palangana periférica, agregar tierra en
los bordes para ampliar la palangana en caso de tener que alejarnos más por el
crecimiento durante los años Ver Fig. Nº 1c
9. Si la topografía lo permite hacer colectores o zanjitas
para acumular agua de lluvia en el alcorque (debe necesariamente hacerse baja y
amplia, para que tarde en llenarse y cuando desborde no la destruya, el agua de
lluvia es mucho mejor que el agua potable de red). Ver Fig. Nº 2
10. La época de plantación varía con las distintas especies
y formas de trasplantar, en líneas generales es conveniente realizar los
trasplantes cuando la especie está en reposo o por lo menos durante los
períodos de su menor actividad, los ejemplares caducifolios que se implantan a
raíz desnuda deben haber perdido todas sus hojas, aquellos que no lo son deben
sufrir una poda severa de la parte aérea y mantenerse frescos mojando la copa procurando
no anegar el suelo. Las especies en maceta o pan de tierra pueden
transplantarse en cualquier época del año, pero es conveniente realizarlo
durante los períodos de mayor humedad atmosférica generalmente en otoño o
primavera, en todos los casos conviene mojar las hojas cuando las hay, hasta
que arraigue definitivamente.
11. Consideraciones para la atadura: Para atar hace falta
una soga de cáñamo o algodón (para que se pudra y no estrangule la planta con
el tiempo), y un trozo de manguera o de goma que proteja el tronco de la planta
del efecto abrasivo del piolín. La atadura debe hacerse firme en la parte más
alta del tutor, y desde allí atar floja la planta, generalmente en
"8" varias veces. Ver Fig. Nº 3 a
12. Conducción de raíces debajo de los solados y quía de
raíces tractoras de sostén. En Agromensajes Nº 19 de
Agosto de 2006 págs. 8-11 “El problema
de las raíces de los árboles” se explicaron algunos de las
técnicas de conducción con film de
polietileno y aireación con que se pueden conducir las raíces. Una
novedosa técnica consiste en realizar
con las nuevas perforadoras a tornillo “Tuneleras”
uno o dos orificios inclinados ubicados al sur del ejemplar a implantar, los
mismos deben dejarse sin rellenar y procurando taponarlos en una primera etapa
con materia orgánica que luego se
descompone. Ver Fig. Nº 4 de esta manera las raíces se desarrollan y arraigan
profundamente arriostrando todo el ejemplar.
La inclinación ideal de las perforaciones es 45º pero normalmente está
limitada por la presencia de napas de agua debajo de
las cuales las raíces no penetrarán. El diámetro del túnel conductor “b” dos o tres pulgadas (5 a 7,5 cm)
suele ser suficiente, la longitud debe ser superior al metro y medio si lo
permite el suelo y la herramienta, en el extremo con la misma herramienta se
realiza un orificio de salida vertical “a”,
cuyo interior se rellena con material grueso para permitir la aireación y el
drenaje, con este objeto los bordes del pozo de aireación deben estar algo mas
elevados que el de la superficie de la cazuela, permitiendo que el flujo
diferencial (diferencias de altura) permita forzar lentamente la difusión. Para
que el viento actúe de esta manera se debe cortar el pasto en las inmediaciones
de las bocas de aireación.
CUIDADOS POSTERIORES
1. Riegos sucesivos, regar al anochecer por una vez a la
semana en la primavera, y dos veces por semana en verano, siempre y cuando no
haya llovido en esos días (cada lluvia copiosa se cuenta como un riego), si va a llover no regar. El agua debe
ser colocada lentamente en la periferia, puede ser agua de red que se ha dejado
reposar (para que se vaya el cloro que se encuentra como gas disuelto).
Efectuar riegos extraordinarios, sobre todo en los períodos
de máxima temperatura y baja humedad atmosférica. En un ejemplar joven como
mínimo 10 litros por semana de acuerdo a la capacidad de almacenamiento del
suelo, en ambientes secos o taludes de baja percolación establecer sistemas de
colección de agua de lluvia automáticos y permanentes, regar por lo menos los
tres primeros años. No regar en otoño e invierno a los ejemplares caducifolios…
en general no debe regarse luego de que las hojas comienzan a cambiar de tono
en el otoño.
2. Atención a las hormigas, si son cortadoras o transportan
pulgones y cochinillas, debe colocarse una defensa lisa por arriba del tutor,
con un acolchado interior de goma espuma o algodón, al que conviene impregnar
con una sustancia repelente o tóxica de acción prolongada (En todos los casos
colocar la barrera lo más alto posible para la protección de los niños y
vándalos. Ver Fig. Nº 3 b Los conos o polleras de aluminio sin venenos ni
repelentes dan un buen resultado y son ambientalmente más sanos..
3. Atención a las ataduras en los dos primeros otoños
aflojarlas y moverlas arriba o abajo, y de la barrera antihormiga
dos veces por año (antes que brote en primavera y a principios del verano),
durante los tres primeros años.
4. Durante los primeros cuatro años en primavera temprana y
comienzo de verano luego de regar, arrancar las otras plantas que invaden el
alcorque, una vez arrancadas, aquellas que no han fructificado se dejan
depositadas en superficie cubriendo el terreno movido, evitando la acción
directa del sol y la pérdida de agua si no hay malezas realizar mecánicamente
un escarificado suave y cubrir con broza o mantillo. Nunca utilizar virutas de
troncos extraídos, podas o ramas muertas si no se han esterilizado previamente.
5. Si la zona es desmalezada con bordeadoras
a tanza o similares, se puede proteger la base del joven ejemplar con un trozo
de caño de PVC holgado o un envase PET cortado en sus extremos (abierto a lo
largo para colocarlo). Esto se soluciona si cuando regamos arrancamos las otras
hierbas de la superficie del alcorque, ya que no hay qué cortar.
6. En lugares donde pululan roedores como cuices (Cavia pamparum ) o liebres (lepus europaeus). Una trozo de metal desplegado arrollado (sin
atar) en la base del tronco permite protegerlo
del mortal descortezamiento anular. El metal arrollado se va expandiendo
a medida que el tronco se va engrosando.
7. Cercos y alambrados protectores son indispensables
durante los primeros siete años de implantación en zonas abiertas al acceso de
animales mayores, ganado Vacuno o caballar, ya que no sólo ramonean las ramas bajas sino que lo
hacen con la corteza y se rascan destruyendo los jóvenes ejemplares, en pocos
días destruyen muchos años de esfuerzo.
8. El césped y en general toda otra planta que se encuentre
en la proyección futura de la copa compite por agua y nutrientes con las raíces
de la leñosa, por lo que la eliminación de ese estrato permite una mejor
implantación y más rápido desarrollo.
Agradezco
al Ing.Agr. Miguel Barcelo
por sus aportes y la lectura crítica de esta nota.
E. F.Pire, Inv. Adj. CONICET,
Prof. Adjunto Cátedra
de Ecología y miembro Asoc. Amigos del Arbol
Tabla Nº 1 Tamaño de los vegetales y niveles de circulación.

Fig. Nº 1 Altura de plantación en pozo y Colocación del tutor (a) y sobre montículo (b).

Fig. Nº 2 Taludes zanjas y colectores de agua.

Fig. Nº 3 Detalle de la atadura (a) y protección contra hormigas (b)

Fig. Nº 4 Vista en planta y corte de las perforaciones de conducción y aireación de raíces de sostén.

Fig. Nº 5 Detalle del relleno de las perforaciones de aireación para raíces.